
Luís Benshimol, Presidente de Delta Re, concede una entrevista a la revista AseguraNews, en la que analiza los desafíos del mercado asegurador venezolano, los riesgos que enfrenta el reaseguro y los objetivos de Delta Re, compañía de reaseguros con más de 6 décadas de experiencia en el mercado latinoamericano.
Crecer no basta, ahora toca hacerlo bien
Durante años, la palabra más repetida dentro del mercado asegurador venezolano fue supervivencia. Las compañías aprendieron a operar en medio de inflación, incertidumbre regulatoria, caída del crédito, contracción económica y una reducción histórica de la capacidad de compra de los venezolanos. Sobrevivir se convirtió en un mérito.
Pero el país comienza a mostrar algunas señales distintas. El sector asegurador cerró 2025 con indicadores positivos y arrancó 2026 registrando crecimiento en primas y resultados netos. La pregunta ya no parece ser cómo
resistir, sino cómo crecer.
Y para Luis Benshimol, presidente de Delta Re, allí comienza el verdadero desafío.
“El sector está pasando de una etapa de resistencia a otra de transición y recuperación gradual”, afirma.
La frase parece sencilla, pero encierra una realidad mucho más profunda: crecer después de una crisis prolongada no es necesariamente lo más difícil.
Lo complejo es hacerlo sin repetir errores y construyendo bases sólidas para el futuro.
Por eso Benshimol insiste en que la recuperación debe estar acompañada por disciplina técnica, solvencia, tecnología y confianza.
“El mercado venezolano tiene potencial, talento y experiencia. El reto es transformar su resiliencia en competitividad sostenible”, afirma.
Esa palabra —competitividad— aparece cada vez con más frecuencia en las conversaciones del sector.
Durante años, muchas decisiones estuvieron condicionadas por la necesidad de sobrevivir.
Hoy la discusión comienza a girar hacia otros conceptos: estándares internacionales, calidad de información, capitalización y capacidad real de asumir riesgos.
Y es que para el negocio del reaseguro, el crecimiento por sí solo no garantiza estabilidad.
“El reaseguro no teme al crecimiento, sino al riesgo mal calculado”, advierte Benshimol.
La reflexión cobra especial relevancia en un momento donde algunas compañías comienzan a expandirse nuevamente y la expectativa sobre una eventual reactivación económica vinculada al crédito y la inversión cobra fuerza.
Desde la perspectiva de Delta Re, el mercado debe evitar la tentación de competir únicamente por precio.
De hecho, uno de los aspectos que más preocupa a Benshimol es la tendencia a privilegiar costos bajos sin evaluar adecuadamente la calidad del respaldo internacional detrás de una operación de reaseguro.
En otras palabras, una cobertura económica puede parecer atractiva en tiempos normales, pero demostrar su fragilidad cuando ocurre un gran siniestro.
Por eso, Delta Re ha construido buena parte de su estrategia alrededor de la fortaleza financiera y el reconocimiento internacional.
Actualmente, Delta Re cuenta con una calificación A- otorgada por AM Best, que toma como base, entre otros factores clave, el análisis de su solidez financiera, el desempeño técnico y su gestión integral de riesgos.
Más que un sello de prestigio, la calificación funciona como una llave de acceso a negocios que exigen estándares internacionales cada vez más rigurosos.
Y precisamente allí aparece otro de los mensajes centrales que deja Benshimol: Venezuela necesita volver a hablar el lenguaje del mercado global.
“La experiencia local debe hablar en un idioma global”, sostiene.
No se trata de desconocer la experiencia acumulada durante décadas. Todo lo contrario. El objetivo es ordenar ese conocimiento bajo métricas, procesos y estándares comparables con los mercados más desarrollados.
Para lograrlo, identifica varios pilares fundamentales:
- mejor tecnología,
- mayor calidad de información,
- disciplina técnica,
- solvencia y seguridad jurídica.
Y hay otro elemento que considera determinante para el futuro del sector: el regreso del crédito.
“El gran salto del país no pasa sino cuando el crédito empieza a fluir”, afirma.
La razón es simple. Históricamente, el crecimiento del seguro ha estado estrechamente vinculado a la expansión económica.
Más crédito significa más viviendas, más vehículos, mayor inversión empresarial y, en consecuencia, un incremento en la necesidad de protección.
Por eso, para Benshimol el futuro del sector asegurador venezolano no dependerá únicamente de la recuperación económica, sino también de la capacidad de la industria para evolucionar.
Porque después de años demostrando que sabe resistir, el mercado enfrenta ahora una prueba mucho más exigente: demostrar que también sabe competir.
Entrevista publicada originalmente en la revista AseguraNews+.
